AEROSOLES
fabricados por NO CLIMB PRODUCTS LTD, Inglaterra
HUMO
SINTETICO CON HOMOLOGACION “UL” (SOLO A3)
Gas
sintético, ecológico. No inflamable.
Para probar detectores iónicos y ópticos.
Válido para 200/300 usos, según tipo y estado
del detector.
Los de 250 cc se utilizan con el comprobador SOLO 330.
Los de 150 y 35 cc a mano.
LIMPIADOR
DE DETECTORES (SOLO A7)
Aire
purificado a presión, totalmente exento de impurezas
y humedad.
Puede recuperar detectores sucios rápidamente y sin
perjudicarles.
Válido para 20/40 usos, según suciedad del detector.
Se utiliza retirando el detector con el extractor SOLO 200.
CONSEJOS
PARA UNA CORRECTA UTILIZACION DEL GAS LIMPIADOR SOLO A7
Al
realizar la revisión periódica de una instalación
de detección de incendios, se comprueba uno a uno el correcto
funcionamiento de cada detector, ya sea iónico, óptico
o térmico.
En muchos casos se rechazan algunos detectores porque “no responden” al
engaño cuando se les envía una cantidad abundante de humo sintético
o de calor mediante el correspondiente comprobador (SOLO 330 , SOLO 424 ó SOLO
461).
En algunos casos el detector está fuera de servicio por estar realmente
averiado, y será necesaria y justificada su sustitución.
En otros casos el detector está sencilla y únicamente sucio y
sus delicados componentes no pueden transmitir órdenes de alarma a su
central porque una capa de suciedad los va “aislando” progresivamente.
Al principio se comportan de forma “lenta”, hasta que dejan de
enviar señales a la central.
La suciedad en garajes, naves industriales, determinados recintos, etc.,
se origina fundamentalmente por falta de limpieza, utilización de la zona
en actividades contaminantes y obras. Es fácil de imaginar cómo
estarían los cristales de una nave después de unos meses, a veces
años, sin limpiar. Las obras de albañilería, corte de
cerámica con radial, escombros de obra, etc. generan en poco tiempo
una cantidad de polvo, que unido a la humedad ambiente produce una capa “aislante” que
afectará con toda seguridad a los contactos y cámaras de los
detectores expuestos al exterior para poder captar la evolución de la
atmósfera en su entorno
Estos detectores que “no responden”, son totalmente recuperables
con un tipo de limpieza en la que no interviene ningún producto químico
ni humedad. Lo cual garantiza que el detector nunca sufrirá deterioro
por este tipo de limpieza.
El bote aerosol SOLO A7 contiene a presión un gas propelente químicamente
puro, que no contiene la menor traza de humedad. Esto es importante para
que dicha humedad no deteriore las partes sensibles del detector.
¿ Cómo se utiliza correctamente este gas limpiador?
Para utilizar adecuadamente el SOLO A7 es necesario previamente el desmontar
el detector con ayuda del extractor universal SOLO 200. Se calcula a ojo
el diámetro del detector, se estira ligeramente de cada triángulo
y se gira hasta enfrentar los colores que conformen el diámetro
aproximado del detector, etc.
Una vez abajo el detector, se sujeta con una mano y con la otra se aplica
a pocos centímetros de distancia y generosamente el gas del aerosol SOLO
A7 hasta que se estime que todo él ha quedado suficientemente limpio.
Se monta con el SOLO 200 y se comprueba con el SOLO 330 o el SOLO424 /SOLO461.
Con un bote aerosol SOLO A7, siempre en función de la suciedad del detector
y de la habilidad del operario, se pueden realizar unos 20 a 30 usos. Limpieza
rápida, eficaz y económica.
COMPROBADOR
DE CO (SOLO C3)
Contiene
CO no inflamable.
Se
aplica primero un corto impacto, al momento se aplica otro
más
largo y se espera a que actúe el detector.
Válido para 20/30 usos.
Se utiliza con comprobador SOLO 330.
CONSEJOS
PARA REALIZAR UN CORRECTO MANTENIMIENTO DE DETECTORES DE MONOXIDO
DE CARBONO ( CO )
El
CO es un gas que puede ser letal por absorción del mismo
por la sangre a través de la respiración, que se
produce en las inmediaciones de quemadores de petróleo y
sus derivados, leña, papel, etc. cuando la combustión
es incompleta o incorrecta. Es decir, es previsible encontrar
gas CO en los garajes, cerca de una estufa, quemador, cocinas,
etc.
El
gran inconveniente para su detección es que este gas
es totalmente inodoro e incoloro, por lo que su presencia puede
pasar inadvertida a menos que en la zona exista un detector
de
gas CO,
en correctas condiciones de funcionamiento.
Existen
muchos modelos de detectores para el hogar, garajes, etc. Cada
fabricante adopta unos códigos de alarma en función
de la mayor o menor concentración de CO en la atmósfera
de la zona. Los detectores se “reglan” para que produzcan
su alarma de forma sonora y/o luminosa en función de dicha
concentración, previamente ajustada y siempre de acuerdo
a la legislación vigente.
¿ Cual
es el objetivo principal de un correcto mantenimiento de un
detector de CO?
El
confirmar que el detector emite su alarma, o alarmas escalonadas,
cuando la concentración de CO en la atmósfera iguala
o supera las P.P.M. (partes por millón) a que fue “reglado” por
el fabricante.
¿Cómo
se consigue esto?
Creando
una falsa atmósfera alrededor del detector a la que se ha
añadido gas CO, lo que provocará el disparo de la
alarma en cuanto se superen las P.P.M. a que está ajustado.
Para ello bastará montar un bote aerosol SOLO C3 en un comprobador SOLO
330, ajustando la rosca del vaso rojo de forma que a la menor presión
de la campana transparente se introduzca CO en el interior de dicha campana.
Se acerca el comprobador al detector , de forma que el mismo quede dentro
de la campana , o si no cabe por ser muy grande el detector, que el borde
de goma
de la campana aunque no llegue al techo o pared en que está sujeto el
detector, se consiga que sea un mínimo el gas que se escape de la
campana.
Se presiona una vez un par de segundos. Se espera un poco. Si es necesario
se vuelve a introducir más CO en la cámara y se vuelve a
esperar.
¿ Por qué esperar? Porque los detectores de CO, al contrario de
los de humo o los térmicos, que siempre están preparados a emitir
una alarma en caso de incremento de humo o de calor, los de CO hacen tomas de
la atmósfera circundante cada periodo de tiempo, fijado por el fabricante,
analizan dicho aire y caso de superar las P.P.M. regladas, emiten su alarma.
Es decir : es inútil estar inyectando CO en la cámara confiando
a que con más CO se disparará antes el detector. Lo único
que se consigue es encarecer la revisión. Hay que crear y mantener una
atmósfera rica en CO y esperar.
El
poco peso de los botes de CO puede sorprender y alguien puede
pensar que están descargados. No es así. El CO es muy ligero
de peso y para saber si un bote aún contiene CO se debe
poner el bote cerca de la oreja y presionar con el orificio de
salida dirigido hacia atrás. Si al presionar se oye ruido,
aún tiene carga.
Con
un bote aerosol SOLO C3, siempre en función del tipo
de detector y de la habilidad del operario, se pueden realizar
unos
20 a 30 usos. Comprobación rápida, eficaz y económica.
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